Rechazamos el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada
Desde la Comisión Directiva de la Asociación Civil Conservación Patagónica, expresamos nuestro rechazo al proyecto de ley denominado "de Inviolabilidad de la Propiedad Privada", cuyo tratamiento está previsto para la sesión del jueves 6 de agosto de 2026. No se trata de una posición partidaria, ajena por completo a nuestro objeto social. Este proyecto modifica de manera directa el andamiaje normativo sobre el que se sostienen la conservación del patrimonio natural y el resguardo de los bienes comunes en la región andino-patagónica. Señalamos cuatro puntos.
I. Manejo del fuego
La ley vigente prohíbe, durante 30 a 60 años, cambiar el uso del suelo, lotear o vender terrenos incendiados (ya sea por fuego intencional o accidental), tanto en bosques nativos e implantados como en áreas protegidas, humedales y pastizales. Esta veda es lo que le quita al fuego su rentabilidad.
El proyecto de ley mantiene los 60 años en bosque nativo, pero suprime el plazo de 30 años que regía para la tierra rural. En nuestra región esa distinción es artificial: las áreas de uso rural son la matriz que rodea, conecta y amortigua los parches de bosque, los mallines, los humedales y las áreas protegidas. Degradar su régimen debilita aquello que se dice preservar.
Este punto es fundamental en nuestra experiencia reciente, tras una temporada que dejó en la Patagonia los incendios más graves de las últimas seis décadas, con más de 60.000 hectáreas de bosque andino-patagónico afectadas. Legislar en esta dirección, en este momento y en este territorio, es injustificable.
II. Extranjerización de la tierra
La Ley vigente fija un tope del 15% de titularidad extranjera en el orden nacional, provincial y municipal, y restringe las parcelas con cuerpos de agua permanentes y de envergadura y las zonas de frontera. El proyecto de ley pretende flexibilizar ese régimen y lo delega parcialmente en las provincias; se quiere elevar el tope al 25%, calculado por provincia y ya no por departamento.
Este último detalle, que puede parecer técnico, es determinante. Un tope calculado sobre el total provincial diluye lo que ocurre en un departamento concreto. Por ejemplo, lasuperficie de la provincia del Neuquén permite que una concentración muy elevada en los departamentos Lácar (54%), Catán Lil (11%) o Collón Curá (7%), resulte invisible en el promedio provincial (actualmente del 5,5%). Y es precisamente allí, no en el promedio, donde se encuentran las cuencas, las nacientes, las costas de lago y los corredores biológicos que esta Asociación tiene por objeto proteger.
Nos preocupa la concentración de la tierra en pocas manos, cualquiera sea el origen del capital: reduce las posibilidades de gestión de cuenca, de manejo integrado del fuego, de continuidad de corredores y de acceso público a las riberas.
III. Expropiaciones
El proyecto vuelve más difícil y más cara toda expropiación. Pero esa es, precisamente, la herramienta con la que se crean y amplían las áreas protegidas, se constituyen servidumbres ecológicas y se garantiza el acceso público a las costas de lagos y ríos.
Buena parte del sistema de áreas protegidas nacionales que hoy define a esta región nació de ese instrumento. Encarecerlo no fortalece la seguridad jurídica: traslada su costo al patrimonio natural.
IV. Desalojos
El proyecto convierte el juicio de desalojo en el trámite más breve del Código Procesal, habilita la desocupación antes de la sentencia y reduce las defensas del ocupante. Un procedimiento tan veloz y con tan pocas garantías debilita a miles de familias rurales de la cordillera y la estepa neuquina: crianceros con veranadas de uso centenario, pobladores sin título de propiedad y comunidades mapuche cuya posesión ancestral reconoce el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional.
Estas comunidades no son ajenas a la conservación. Son quienes mantienen los caminos de arreo, quienes ven el humo antes que cualquier sistema de alerta, quienes sostienen el uso del territorio que evita su conversión. Un campo vaciado de pobladores no es un campo protegido: es un campo disponible para el lucro.
Lo que está en juego
El desalojo acelerado, el cambio del uso del suelo tras los incendios y la venta flexibilizada componen una secuencia: se despeja el terreno, se lo habilita, se lo vende y se lo despoja. Cada pieza puede discutirse por separado; juntas describen un mecanismo.
No estamos en contra de la propiedad privada. Estamos en contra de que se la declare absoluta, como si un título de dominio pudiera cancelar todo lo demás.
Porque como dicen: para quien mira sin ver, la tierra es tierra nomás. Pero la tierra no es una mercancía cualquiera. Es el agua sosteniendo ecosistemas, son los bosques, glaciares, pastizales, humedales y montes sosteniendo una biodiversidad única, animales que cruzan sin pedir permiso y personas dependiendo de ello para vivir desde hace generaciones. Nada de eso se detiene en los alambrados.
Lo que se discute el jueves no es un régimen de propiedad. Es si la Patagonia, la Argentina misma, nuestro territorio, seguirá siendo un territorio habitado, cuidado y soberano, o se convertirá en un catálogo de lotes en venta. Nosotros elegimos defender lo primero.
Vos también podés sumarte a defender nuestra tierra:
1. Difundiendo esta declaración en tus ámbitos de pertenencia y entre las instituciones locales con las que mantengas vínculo.
2. Comunicándote con las y los representantes de la Provincia del Neuquén en la Cámara de Senadores del Congreso Nacional, expresando tu posición como vecina o vecino de esta región.
3. Participando pacíficamente de las marchas y manifestaciones públicas a las que esta Asociación convoca junto a muchas otras organizaciones sociales.
4. Acercando información técnica a la Secretaría de la Asociación: quienes cuenten con formación en derecho ambiental, manejo del fuego, ordenamiento territorial o hidrología pueden fortalecer nuestras presentaciones ulteriores, porque esta lucha no termina el 6 de agosto de 2026.
Numerosas comunidades de la Provincia del Neuquén se han pronunciado formalmente mediante declaraciones y ordenanzas expresando su rechazo a toda la ley. Desde Conservación Patagónica las acompañamos y solicitamos firmemente a las señoras senadoras y los señores senadores por la Provincia del Neuquén que no acompañen la sanción de este proyecto. El voto de nuestros senadores no puede ser otro que el del rechazo, en defensa de nuestro territorio, de nuestros bienes comunes, de los derechos de los pueblos originarios y del derecho a la tierra.